Canto III · El Aqueronte
«¡Ay de vosotras, almas depravadas!
No esperéis nunca contemplar el cielo;
vengo a llevaros a la otra orilla,
a las tinieblas, al hielo y al fuego.»
— Caronte, el barquero de ojos de fuego
«Caronte, no te irrites:
así se quiere allí donde se puede
lo que se quiere, y más no me preguntes.»
— Virgilio
«La tierra lagrimosa dio un temblor
tan fuerte, que del miedo que sentí
la frente de sudor aún se me baña…
y caí como el hombre al que el sueño vence.»
— Canto III
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