«¡Ay de vosotras, almas depravadas! No esperéis nunca contemplar el cielo; vengo a llevaros a la otra orilla, a las tinieblas, al hielo y al fuego.»
— Caronte, el barquero de ojos de fuego
«Caronte, no te irrites: así se quiere allí donde se puede lo que se quiere, y más no me preguntes.»
— Virgilio
«La tierra lagrimosa dio un temblor tan fuerte, que del miedo que sentí la frente de sudor aún se me baña… y caí como el hombre al que el sueño vence.»